
Un guerrero de la luz no tiene certezas sino un camino a seguir, al cual procura adaptarse de acuerdo con el tiempo. Lucha en el verano con equipamientos y técnicas diferentes a las que usa en el invierno. Siendo flexible, ya no juzga al mundo desde el punto de vista "acertado" o "equivocado", sino sobre la base de la actitud mas apropiada para aquel momento. Sabe que sus compañeros también tienen que adaptarse, y no se sorprende cuando cambian de actitud. Da a cada uno el tiempo necesario para justificar sus acciones. Pero es implacable con la traición.
Hay momentos en los que el camino del guerrero pasa por periodos de rutina. Entonces el aplica una enseñanza de Nachman Bratzlav: "Sino consigues meditar, debes repetir apenas una simple palabra, porque esto hace bien al alma. No digas nada mas, apenas repite esa palabra sin parar incontables veces. Ella terminara perdiendo su sentido y adquirirá después un significado nuevo. Dios abrirá sus puertas, y tu terminaras usando esa palabra para decir todo lo que quieras." Cuando se ve forzado a repetir la tarea varias veces, el guerrero utiliza esa táctica, y transforma su trabajo en oración.
El guerreo de la luz escucha cuando Lao Tzu dice que debemos olvidar días y horas para prestar mas atención al minuto. Solo así el consigue resolver ciertos problemas antes de que aparezcan; prestando atención a las pequeñas cosas, consigue evitar grandes calamidades. Pero pensar en pequeñas cosas no significa pensar en pequeño. Una preocupación exagerada consigue eliminar cualquier rastro de alegría en la vida. El guerrero sabe que un gran sueño esta compuesto por muchas cosas diferentes, así como la luz del sol es la suma de sus millones de rayos.
Las cuerdas que están siempre tensas terminan desafinando. Los guerreros que están en continuo entrenamiento pierden espontaneidad en la lucha. Los caballos que siempre saltan obstáculos terminan rompiéndose una pata. Los arcos que son curvados todos los días ya no tiran sus flechas con la misma fuerza. Por eso, aunque no este con ganas, el guerrero procura divertirse con las pequeñas cosas cotidianas.