12 de octubre de 2010

12 de octubre del 2010
El tiempo no se detiene y los sentimientos se comprometen, cada día mas diría yo. Muchas veces pensé que sería imposible, mi gran error. Una tarde lo sentí, lo decidí y, al fin lo supiste.
Una tarde, una avenida, una esquina, una ciudad con vida, un momento que cambiaría mi vida. ¿ Quien lo diría no?. Mi cuerpo temblando, el suyo esperando y dos palabras que frenaron mi tiempo y espacio. En aquel momento cambio mi vida, en aquel momento sentí el orgullo de decirlo, de sentirlo, de romper hielos, de que ya nada importe más que un sentimiento; quizá el equibocado, pero el mas hermoso que la vida da, y del que nunca más me voy a olvidar.
Dos años después acá sentada recuerdo ese momento, me translado y puedo verme ahí parada, confundida, nerviosa, con el mas profundo miedo, con los ojos brillando, con la mente en blanco, puedo sentirlo, el mas hermoso recuerdo, ese que siempre voy a llevar acá, ese que me hizo la persona que soy, con mas defectos que virtudes, pero persona en fin. Y si hay algo que saque de todo esto es que no hay regla para decir un Te amo, no hay formula, no importa cuantas veces viste a una persona, no importa cuanto tiempo pasaron juntas, no importan la cantidad de besos, de abrazos, no importa si es tu novio o un extraño, podemos sentir un te amo en la persona menos pensada, en una persona que conocimos hace un año o hace un mes o hace un día; uno no sabe lo que pasa por la cabeza, menos por el corazón. Un sentimiento puede cambiar tu vida, por eso nunca dejes de decirlo, por mas que cueste, no existe un instante mas divino.